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SOLUCIONES PARA UNA PIEL CON ACNÉ
El acné es una enfermedad que afecta los folículos pilosebáceos (a través de los cuales emerge’jel vello corporal), especialmente de la cara y de la parte superior del tronco...
Se lo reconoce porque la piel se ve afectada por una serie de lesiones conocidas popularmente con el nombre de “granos” o “barritos” que, si bien son todas similares, se diferencian entre sí por sus distintos grados de seriedad.
Solución
Hasta hace poco tiempo el tratamiento de la piel con acné se basaba en el uso de productos elaborados con azufre, eritromicina o peróxido de benzoilo. Actualmente se está dando preferencia a otros principios activos como el ácido salicílico -por ser menos irritante- para combatir la inflamación. Para eliminar las marcas dejadas por las lesiones del acné se utilizan el ácido glicólico -un ácido frutal de propiedades exfoliantes- o el ácido retinoico que también tiene un efecto descamante.
Qué comer
Se deben eliminar de la dieta las proteínas, las grasas animales y los dulces y aumentar las frutas y verduras ricas en vitaminas y fibras. Pueden ayudar los suplementos de piridoxina (vitamina B6), biotina (vitamina B8), la vitamina E, la vitamina A, el zinc, el cromo orgánico y el selenio.

jueves, 28 de abril de 2011
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SOLUCIONES PARA UNA PIEL CON ACNÉ-TODO MUJER LATINA |
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DIETA EFECTIVA DE LA SANDIA-TODO MUJER LATINA |
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DIETA EFECTIVA DE LA SANDIA
Ingredientes
• 200 g de sandía
• 2 limones
• 2 cucharadas de hielo picado
Pase la sandía por la licuadora agregúele el jugo de los dos limones exprimidos. Al final se le ponen las dos cucharadas de hielo picado. Si la sandía está madura, este jugo tiene mucha agua y poca calorías, lo que potencia su efecto diurético...
Ademas es muy beneficioso para nuestra sangre,siga la rutina dejando un dia durante un mes y veraz los resultados.
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El yoga cumple un rol fundamental en la diabetes-TODO MUJER LATINA |
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El yoga cumple un rol fundamental en la diabetes
La diabetes es una enfermedad a través de la cual el cuerpo no puede producir insulina, el componente que ayuda a convertir el azúcar en energía para mantener el cuerpo saludable. En este caso, el yoga cumple un rol fundamental...
El yoga es una antigua filosofía de la India y una ciencia de la armonía interna, la salud y el bienestar. Existen muchas clases de yoga, pero todas ellas tienen elementos en común: disminuyen la respiración, relajan los músculos y tranquilizan la mente. Cuando se combinan y practican estas tres técnicas, es posible alcanzarla armonía interna,reducir el estrés y disfrutar de muchos otros beneficios para la salud. En este sentido, la terapia con yoga puede usarse para tratar muchas enfermedades, incluidas la diabetes y sus complicaciones, tales como la cardiopatía, la hipertensión, la obesidad, la depresión y la mala circulación. Para este caso, se enseña cómo poder estirar, fortalecer y curar el cuerpo,mediante la utilización de movimientos suaves y posturas, mientras se centra la mente en la respiración y las sensaciones físicas. En definitiva, las personas con diabetes, que hacen del yoga una parte de sus vidas, descubren que modera sus niveles de glucosa en sangre, reduce la hipertensión, las recompensa con un estado de bienestar y calma,y las ayuda a perder peso.
Para comenzar
♦ Mantenga los ojos cerrados
♦ Al respirar, concéntrese en las sensaciones internas
Dedique más tiempo a exhalar que a inspirar.
Respiración con estiramiento de brazos
Colocarse de pie y erguido, con los pies juntos. Estirar los brazos hacia delante, a la altura de los hombros y juntar las palmas de las manos. Mientras se inspirare extienden los brazos hacia los lados y se expande el pecho. Una vez que se está preparado para espirar, se vuelve con los brazos hacia delante, manteniéndolos a la altura de los hombros.Deben sincronizarse la respiración y el movimiento de los brazos, para que la inspiración acabe cuando éstos estén completamente estirados a los lados del cuerpo, y concluir la espiración cuando los brazos estén de nuevo delante.
Respiración con estiramiento de manos
Ubicarse de pie y recto, con los pies juntos. Colocar las manos sobre el pecho, con los dedos entrelazados y las palmas hacia adentro. Mientras se inspira, estirar los brazos hacia delante, a la altura de los hombros, y girar las manos de forma que las palmas estén hacia fuera. Al espirar, volver con las manos a la posición original, sobre el pecho. Repetir el movimiento tres veces. Luego, hacer el mismo movimiento de nuevo, pero esta vez extender los brazos hacia arriba en un ángulo de cuarenta y cinco grados. Después de repetir esto tres veces, hacer el movimiento de nuevo; esta vez, llevar los brazos hacia arriba por encima de la cabeza. Repetir el movimiento tres veces.
Asana para la diabetes
Al momento de realizar asanas -posturas-, la persona deberá relajarse al espirar y aguantar la postura al inspirar. Nunca deberá ponerse tenso o hacer un gran esfuerzo para alcanzar o mantener la postura; en este sentido la relajación es la clave.
El giro de la columna vertebral es recomendable para los diabéticos, pero debe ser evitado si existen problemas discales. Para ello se recomienda:
♦ Sentarse en el suelo, con las piernas estiradas hacia delante. Subir la pierna derecha y colocar el pie derecho a la izquierda de la rodilla derecha.
♦ Espirary girar el tronco hacia la derecha.
♦ Llevar el brazo izquierdo hacia la parte derecha de la rodilla que está levantada y,si se pue-de.sujetar la espinilla derecha.
♦ Bajar gradualmente la mano por la pierna, hasta que se pueda agarrar el tobillo. Si no puede ser alcanzado, llegar tan lejos como se pueda, pero sin forzar.
♦ Apoyar la mano derecha en el suelo detrás del cuerpo,y mantener la espalda recta.
♦ Recordar mantener la espiración más larga que la inspiración.
♦ Cada vez que se espira, girar un poco más hacia la derecha. Usar los brazos para ayudar-se.perosin ponerse tenso.
♦ Después de tres o cuatro espiraciones, volver lentamente a la posición inicial y hacer lo mismo en el otro lado: es decir, subir la pierna izquierda y colocar el pie derecho a la derecha de la rodilla derecha,etcétera.
Postura especial para la diabetes
El yoga tiene posturas especiales que ayudan al tratamiento de la diabetes y a la cura de varias enfermedades. Para la diabetes, existe la del “bombeo abdominal” que masajea los órganos internos.
Para realizarla:
• Colocarse de pie, con las rodillas ligeramente dobladas y las manos reposando sobre las rodillas.
• Inclinarse hacia delante y espirar completamente a través de la boca.
• Expandir el pecho como si se estuviera inspirando y presionar el abdomen hacia el pecho.
• Con los pulmones todavía vacíos, relajar los músculos del estómago para que el abdomen sobresalga. (Para hacer el movimiento de bombeo, debe meterse el abdomen de nuevo y luego liberarlo. Se repite este movimiento hacia adentro y hacia afuera, hasta que sea necesario respirar).
• Luego, repetir el movimiento de bombeo durante tres veces más, descansando cuando sea necesario, para inspirar nuevamente
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¿QUÉ ES EL DOLOR DE CADERA?-TODO MUJER LATINA |
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¿QUÉ ES EL DOLOR DE CADERA?
Dolor en la cadera y la ingle, a veces, también molestias en el muslo, denotan la existencia de artrosis en la cadera. Posteriormente puede aparecer dolor en la nalga y también las molestias se refieren a veces a la rodilla del mismo lado, puesto que al igual que la articulación de la cadera (la articulación coxofemoral) la rodilla está enervada por el nervio obturador...
De ahí la explicación que una artrosis de cadera pueda originar dolores en la rodilla
Por si todo ello fuera poco, la artrosis de cadera también puede provocar dolor en la parte baja de la columna (dolor lumbar). Esto se debe principalmente a la tensión muscular sobre la columna lumbar provocada por el intento de la misma de disminuir la presión sobre la cadera. Dicho en otras palabras, una parte del cuerpo - la columna lumbar- trata de ayudar a la otra -la cadera -, pero se corre el riesgo que si esa tensión en la columna es mantenida durante mucho tiempo, ella se dañe también, entonces se da, lo que con alguna frecuencia vemos: personas que sufren artrosis en la cadera, sumado a un sufrimiento lumbar por lesión lumbar secundaria.
El dolor en la articulación de la cadera aumenta progresivamente al caminar, al estar de pie, subiendo y bajando escaleras, o cargando objetos pesados, en definitiva, con todo lo que sea un esfuerzo para la articulación y mejora por lo general con el reposo, pero en las fases avanzadas de la enfermedad el dolor puede ser persistente y no ceder siquiera con el reposo.
El paciente con artrosis de cadera tiene dificultad para iniciar la marcha, cojera, e incluso, puede atacar la otra cadera, transformándose la problemática en bilateral, lo cual es bastante frecuente. El enfermo tiene dificultades para atarse los cordones de los zapatos y para levantarse de una silla.
Diagnóstico
En el examen clínico estas personas revelan dolor al movimiento de la articulación de la cadera, con limitación de la movilidad de la misma. En la mayoría de los casos las manifestaciones radiológicas son típicas, lo cual sumado al interrogatorio y exploración clínica, permite rápidamente hacer el diagnóstico e instaurar por consiguiente el tratamiento correspondiente, para evitar el dolor, la invalidez y la operación. Si no se toman las precauciones debidas las artrosis de cadera muy frecuentemente terminan en colocación de prótesis.
Esta enfermedad empieza con la lesión del cartílago que reviste la articulación de la cadera, y a partir de allí se suceden (sino recibe tratamiento) una serie de fenómenos "en cascada" que terminan con el deterioro total de la articulación.
Los avances científicos de los últimos años , las nuevas medicaciones anti-artrósicas, los nuevos tratamientos locales en la cadera, los equipos médicos de avanzada (láser de última generación, transferencia capacitiva y otros) avalados en Europa y en Estados Unidos, con los cuales ya estamos trabajando en Uruguay hace muchos años, nos permiten testimoniar que la evolución de la artrosis no solamente puede detenerse en muchos casos, sino que incluso es posible lograr la reversión del proceso en muchos otros.
Lo que también debe quedar sumamente claro es que para hacer un tratamiento de fondo, tratando de proteger, estimular el cartílago articular (elemento clave de esta enfermedad), es fundamental no dejarse estar, no esperar el agravamiento del cuadro para decidirse a tratar. La prevención siempre rinde los mejores resultados.
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LOS BENEFICIOS DEL YOGURT-TODO MUJER LATINA |
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LOS BENEFICIOS DEL YOGURT
Los estudios demuestran que el yogur mejora la evacuación gástrica, incrementa el nivel de calcio en el organismo, aumenta la flora intestinal y mejora el sistema inmunológico, entre otros beneficios...
Científicos destacan que además de estos efectos benéficos para la salud, el yogur cuenta con efectos clínicos beneficiosos. Entre estos efectos clínicos se indica según los estudios científicos, el yogur suscita una mayor tolerancia a la leche, una reducción del colesterol y de la hipertensión, al tiempo que previene infecciones uretrales y vaginales.
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HACER GIMNASIA Y EJERCICIOS NOS GARANTIZAN UNA BUENA SALUD-TODO MUJER LATINA |
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HACER GIMNASIA Y EJERCICIOS NOS GARANTIZAN UNA BUENA SALUD
¿Por qué y quién debería hacer ejercicio?
•El aumento en la actividad física puede darle una vida más larga y mejorar su salud.El ejercicio ayuda a prevenir las enfermedades del corazón,y muchos otros problemas. Además, el ejercicio aumenta la fuerzaje da más energía y puede ayudar a reducir la tensión.Tam-bién es una buena manera de frenar el apetito y quemar calorías...
•El aumento en la actividad física puede beneficiar a casi todos.
La mayoría de las personas pueden empezar a hacer ejercicio gradual y moderado, por sí mismas. Si piensa que usted, poralguna razón, no puede hacer ejercicios de manera segura, hable con su médico antes de empezar un nuevo programa de ejercicio. En particular el doctor necesita saber si tiene problemas con su corazón, presión alta o artritis, o si se siente mareado a menudo o tiene dolores en el pecho.
¿Qué tipo de ejercicio debo hacer?
Los ejercicios que aumentan los latidos de su corazón y mueven grupos de músculos grandes (tales como los músculos de sus piernas o brazos) son los mejores. Escoja una actividad que le guste,que pueda empezar lentamente, y aumentar gradualmente hasta que se haya acostumbrado. El caminar es muy popular y no requiere ningún equipo en especial. Otros ejercicios buenos incluyen la natación, ciclismo, correr y bailar. Tomar las escaleras en vez del elevador, o caminaren vez de manejar, también puede ser una buena manera para comenzar a ser más activo.
¿Cuánto tiempo debería hacerlo?
Empiece haciendo ejercicios 3 o más veces cada semana, por unos 20 minutos o más,y siga haciendo ejercicios hasta un mínimo de 30 minutos,de 4 a 6 veces por semana. Esto puede incluir varias tandas de actividad de corta duración, en un día. Hacer ejercicio durante su descanso de almuerzo o mientras hace sus que haceres diarios, puede ser una manera de incluir actividad física, si a usted le queda poco tiempo libre en su horario. Hacer ejercicio con un amigo o miembro de familia puede ayudar a hacer de esto algo divertido, y tener un compañero puede alentarlo a seguir haciéndolo.
¿Hay algo que debería hacer antes y después del ejercicio?
Usted debe empezar una sesión de ejercicios con un período de calentamiento gradual. Durante este tiempo (alrededor de 5 a 10 minutos), primero usted debe estirar lentamente los músculos,y poco a poco aumentar su nivel de actividad. Por ejemplo, empiece caminando lentamente y de allí suba la velocidad.
Cuando haya terminado de hacer ejercicio, enfríe el cuerpo durante unos 5 a 10 minutos. De nuevo, estire los músculos y deje que la velocidad de los latidos de su corazón disminuya gradualmente. Puede usar los mismos ejercicios de estiramiento que usó durante el período de calentamiento.
¿Cuánto necesito?
Hable con su médico acerca de cuánto ejercicio es adecuado para usted. Una buena meta, para mucha gente, es trabajar hasta alcanzar 4 a 6 veces a la semana durante 30 a 60 minutos cada vez. Sin embargo, recuerde que el ejercicio tiene tantos beneficios, que cualquier cantidad es mejor que nada.
¿Cómo comienzo?
•Comience despacio.Si usted ha estado inactivo por años, no va a poder correr una maratón después de 2 semanas de entrenamiento.Co-mienceconunperíododelOminutosdeejercicioligeroodeuna caminata a paso acelerado cada día y gradualmente aumente la dificultad del ejercicio y la duración del mismo. •Use las escaleras en vez del ascensor.
•Vaya a caminar durante su descanso para tomar café o durante su almuerzo.
•Camine todo el recorrido a su trabajo o parte de el. •Haga sus quehaceres en la casa a paso acelerado. •Barra las hojas o haga otro tipo de trabajo en el jardín.
¿Cómo continúo haciéndolo?
Aquí hay unos consejos que le ayudarán a comenzar y a continuar con un programa de ejercicio:
•Escoja algo que le guste hacer. Asegúrese también, que sea algo que sea físicamente apropiado para usted. Por ejemplo, nadar es más liviano para las articulaciones con artritis. ^Consiga un compañero. Hacer ejercicio con alguien más, puede resultar más divertido.
•Varíe su rutina. Usted tiene menos probabilidad de aburrirse o de lesionarse si cambia su rutina.Camine un día. Monte en bicicleta al día siguiente. Considere hacer actividades como bailar y deportes con raquetas, inclusive hacer tareas como picar leña. 9Escoja una hora del día que sea cómoda. No entrene al poco tiempo después de haber comido, ni cuando esté haciendo mucho calor ni mucho frío afuera. Espere hasta más tarde, los días que esté muy tenso en la mañana.
•No se desanime. Puede tomarse semanas o meses antes de que usted empiece a notar algunos cambios por el ejercicio. Olvídese del refrán que dice que sin dolor no hay ganancia. M¡entras que un poquito de malestar es normal después de comenzar a hacer ejercicio, el dolor no lo es. Pare si le duele. iHaga del ejercicio algo divertido. Por ejemplo, lea, escuche música o mire televisión, mientras hace ejercicio en una bicicleta estacionaria. Encuentre cosas divertidas para hacer, como dar una caminata por el zoológico.Vayaabailar.Aprendaajugar tenis.
¿Cómo puedo prevenir las lesiones?
Comience cada entrenamiento con un período de calentamiento. Esto hará que sus músculos y articulaciones sean másflexibles.Emplee de 5 a 10 minutos haciendo ejercicios de calistenia livianos y de estiramien-to,antes de caminara paso acelerado. Haga lo mismo cuando termine de entrenar,hasta que los latidos de su corazón regresen a la frecuencia normal. Póngale atención a su cuerpo. Pare de hacer ejercicio si siente quelefalta el aire"si siente mareo,que se va a desmayar o con náuseas o si siente dolor.
¿Qué es el ejercicio aeróbico?
Ejercicio aeróbico es el tipo de ejercicio que mueve los grupos de músculos largos y hace que usted respire más profundamente y que su corazón trabaje con más fuerza para bombear la sangreJambién se le llama ejercicio cardiovascular.Mejora la salud de su corazón y de sus pulmones.
Ejemplos de éste incluyen caminar, trotar lentamente, correr, danzas aeróbicas, montar en bicicleta, remar, nadar y esquiar a campo traviesa.
lunes, 18 de abril de 2011
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CALENDARIOS CELEBRES-LA SEMANA SANTA-TODO MUJER LATINA |
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CALENDARIOS CELEBRES-LA SEMANA SANTA
DOMINGO RAMOS
En la Semana Santa se celebran los misterios de salvación realizados por Cristo en los últimos días desde su entrada mesiánica en la ciudad de Jerusalén.
La semana santa comienza con el domingo de Ramos de la Pasión Señor, que une el triunfo de Cristo -aclamador como Mesías por los habitantes de Jerusalén y hoy en el rito de la procesión de las palmas por los cristianos- y el anuncio de la pasión con la proclamación de la narración evangélica en la Misa.
Los ramos no son algo así como un talismán, ni un simple objeto bendito, sino el signo de la participación gozosa en el rito procesional, expresión de la fe de la Iglesia en Cristo, Mesías y Señor, que va hacia la muerte para la salvación de todos los hombres. Por eso, este domingo tiene un doble carácter, de gloria y de sufrimiento, que es lo propio del Misterio Pascual.
Los días que van hasta el Jueves Santo pertenecen al tiempo cuaresmal, pero están caracterizados por los últimos acontecimientos de la vida del Señor, con exclusión de otras celebraciones.
En la mañana del Jueves Santo (o en otro día cercano), el obispo celebra, junto con su presbiterio, la Misa Crismal o de los Santos Oleos, en la que se bendicen los óleos que se usarán para la celebración de los sacramentos.
JUEVES SANTO"Fecha en la que se conmemora la Última Cena de Jesús con sus discípulos. En ella, Cristo instituyó el sacramento de la Eucaristía, donde Él se hace presente a través de la conversión del pan y del vino en su Cuerpo y su Sangre, y el sacramento del Orden Sacerdotal "
Este día por la mañana en todas las catedrales, los obispos que son, como dice el Concilio, "los principales administradores de los misterios de Dios, que regulan, promueven y custodian toda la vida litúrgica de la Iglesia que les ha sido confiada", celebran una misa muy solemne con todos los sacerdotes ("el presbiterio" de sus diócesis) y en ella los sacerdotes con un solo corazón y una sola alma renuevan sus promesas y su obediencia al Obispo.
En ella, además, se consagran los óleos, es decir, los aceites que se emplean en diversos sacramentos: el bautismo, la confirmación, la ordenación sacerdotal y la unción de los enfermos.
La consagración de los óleos se celebra precisamente este día para indicar que todos los sacramentos nos relacionan con el Misterio Pascual de Jesús y que todos los sacramentos tienen su culmen y su Centro en la Eucaristía.
Son muchos los gestos que se evocan en el Jueves Santo. Uno de ellos es el signo de humildad y sencillez que realizó Jesús al lavarle los pies a todos sus discípulos, diciéndoles que ellos se los deben lavar unos a otros, "en verdad les digo que el siervo no es más que su señor, ni el enviado más que quien lo envió" (San Juan 13, 16), y el sacerdote en la liturgia lava los pies a doce feligreses.
Luego de celebrar la Eucaristía se expone el Santísimo (Ostia Consagrada) y se realizan vigilias de oración en signo de la oración de Jesús en el Monte de los Olivos, la noche antes de ser entregado a los sacerdotes.
La Biblia cuenta que terminada la cena de Pascua, el Mesías y sus apóstoles se dirigieron al Monte de los Olivos a orar. Él se distanció un poco, rezaba y sudaba cada vez más fuerte, comenzó a sentirse angustiado porque sabía lo que venía, y un ángel del cielo lo reconfortó.
Cuando fue a buscar a sus amigos se dio cuenta de que estos se habían quedado dormidos, Él les dijo, "ha llegado la hora en que el Hijo de Dios debe ser entregado. Levántense, ya se acerca el que me va entregar".
VIERNES SANTO
Pasión y Muerte de Nuestro Señor JesucristoEl Viernes Santo es el día de pasión y muerte del Señor y del ayuno pascual como signo exterior de nuestra participación en su sacrificio
Este día no hay celebración eucarística, pero tenemos la acción litúrgico después de medio día para conmemorar la pasión y la muerte de Cristo. Cristo nos aparece como el Siervo de Dios anunciado por los profetas, el Cordero que se sacrifica por la salvación de todos.
La cruz es el elemento que domina toda la celebración iluminada por la luz de la resurrección, nos aparece como trono de gloria e instrumento de victoria; por esto es presentada a la adoración de los fieles.
El Viernes Santo no es día de llanto ni de luto, sino de amorosa y gozosa contemplación del sacrificio redentor del que brotó la salvación. Cristo no es un vencido sino un vencedor, un sacerdote que consuma su ofrenda, que libera y reconcilia, por eso nuestra alegría.
SABADO SANTO"Jesús yace en su tumba y los apóstoles creen que todo se acabó. Todo el día sábado su cuerpo descansa en el sepulcro Pero su madre, María, se acuerda de lo que dijo su hijo : "Al tercer día resucitaré". Los Apóstoles van llegando a su lado, y Ella les consuela. "
"El Sábado santo es un día de luto inmenso, de silencio y de espera vigilante de la Resurrección. La Iglesia en particular recuerda el dolor, la valentía y la esperanza de la Virgen María. "
Sábado SantoElla representa la angustia de una Madre que tiene entre sus brazos a su Hijo muerto, pero no se puede olvidar en este momento ella es la única que conserva en su corazón las palabras del anciano Simeón, que si bien él profetizó que Cristo sería signo de contradicción y una espada le traspasaría el alma, también indicó que Jesús sería signo de resurrección.
Lo que los discípulos habían olvidado, María lo conservaba en el corazón: la profecía de la resurrección al tercer día. Y María esperó hasta el tercer día
Generalmente en las mañanas se realizan retiros de reflexión en torno a este tema, y la tarde resulta ser más bien de tranquilidad, oración y de espera al Jesús Resucitado
Ésta se divide en cuatro partes:
- Breve Lucernario: Se bendice el fuego. Se prepara el cirio en el cual el sacerdote con un punzón traza una cruz. Luego marca en la parte superior la letra Alfa y en la inferior omega, entre los brazos de la cruz marca las cifras del año en curso. A continuación se anuncia el Pregón Pascual.
- Liturgia de la Palabra: En ella la Iglesia confiada en la Palabra y la promesa del Señor, recuerda las maravillas que desde los comienzos realizó Dios con su pueblo.
- Liturgia Bautismal: Se hace la renovación de los compromisos bautismales y en muchas ocasiones se realiza el bautismo de un feligrés.
- Liturgia de la Eucaristía: Se celebra la Santa Misa, aunque se realice antes de la media noche, es la Misa Pascual del Domingo de Resurrección. El sacerdote y los ministros se revisten de blanco y con alegría se anuncia la Resurrección del Hijo de Dios.
DOMINGO DE RESURRECCION"Al tercer día resucitó", en esta piedra angular se basa la fe cristiana. El Señor de la vida había muerto, pero ahora vive y triunfa.
El Domingo de Pascua es el día en el cual Jesús salió de su sepulcro. Este hecho es fundamental para el cristianismo. La historia cuenta que en cuanto se hace de día, tres mujeres van al sepulcro donde Jesús estaba enterrado y ven que no está su cuerpo. Un Ángel les dice que ha resucitado. Van corriendo donde está la Virgen con los Apóstoles y les dan la gran noticia: ¡Ha resucitado! Pedro y Juan corren al sepulcro y ven las vendas en el suelo. El desconsuelo que tenían, ayer, se transforma en una inmensa alegría. Y rápidamente lo transmiten a los demás Apóstoles y discípulos. Y todos permanecen con la Virgen esperando el momento de volver a encontrarse con el Señor.
Éste es el día de la esperanza universal, el día en que en torno al resucitado, se unen y se asocian todos los sufrimientos humanos, las desilusiones, las humillaciones, las cruces, la dignidad humana violada, la vida humana no respetada.
En la Resurrección la vocación cristiana descubre su misión: acercarla a todos los hombres.
El hombre no puede perder jamás la esperanza en la victoria del bien sobre el mal. Por esta razón los cristianos con gran júbilo celebran este día la Misa Pascual del Domingo de Resurrección.
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TRATAMIENTO DEL EL CARCINOMA DE CÉRVIX-TODO MUJER LATINA |
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TRATAMIENTO DEL EL CARCINOMA DE CÉRVIX
El tratamiento del cáncer de cérvix depende del tamaño del tumor y del estadio en que se encuentre la enfermedad: si está localizado sólo en el cérvix o se extiende a ganglios u otros órganos de la pelvis como la vejiga o el recto...
En tumores diagnosticados de manera precoz y pequeños el tratamiento puede ser opcional: cirugía con realización de histerectomía radical o radioterapia. En estadios avanzados, el tratamiento es radioterapia y quimioterapia utilizados ambos de manera simultánea.
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SINTOMAS Y DIAGNÓSTICO DEL CARCINOMA DE CÉRVIX-TODO MUJER LATINA |
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SINTOMAS Y DIAGNÓSTICO DEL CARCINOMA DE CÉRVIX
Los programas de detección precoz permiten diagnosticarlo en mujeres asintomáticas.Habitualmente el primer síntoma de cáncer de cérvix es el sangrado postcoital o entre dos menstruaciones...
También puede ir acompañado de un aumento en las secreciones vaginales, que se hacen malolientes.
¿Cómo se diagnostica?
El diagnóstico se realiza con una biopsia del cérvix, que se realiza durante el examen ginecológico.
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CAUSAS DEL CARCINOMA DE CÉRVIX-TODO MUJER LATINA |
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CAUSAS DEL CARCINOMA DE CÉRVIX
Existen algunos factores que se han relacionado con la incidencia del cáncer de cérvix. El factor de riesgo más importante en el desarrollo de lesiones premalignas (CIN) o cáncer de cérvix es la infección por papiloma virus, especialmente los tipos 16 y 18...
Otros factores son el consumo de tabaco, la promiscuidad sexual, edad precoz de inicio de relaciones sexuales, número de hijos elevado y bajo nivel socioeconómico. Por ello, se recomienda habitualmente la realización del test de Papanicolaou cuando la mujer comienza a mantener relaciones sexuales, de manera anual en mujeres de alto riesgo y en mujeres de bajo riesgo, después de 2-3 revisiones normales, se pueden realizar cada 3 años.
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¿QUÉ ES EL CARCINOMA DE CÉRVIX?-TODO MUJER LATINA |
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¿QUÉ ES EL CARCINOMA DE CÉRVIX?
El cérvix es la parte inferior del útero o matriz y se conoce comúnmente como cuello de la matriz. El cérvix tiene un papel muy importante en el mantenimiento de un embarazo normal...
El cáncer de cérvix constituye el 6 por ciento de los tumores malignos en mujeres y ocupa el 2º-4º lugar en frecuencia de aparición según las regiones.
Existen programas de detección precoz con examen pélvico y citología del cérvix o test de Papanicolaou (Pap) que permiten detectar una lesión premaligna, llamada CIN o neoplasia intraepitelial de cérvix, que tardará años en transformarse a cáncer.
El 66 por ciento de las CIN progresarán a cáncer de cérvix en un plazo de 10 años si no se tratan. Existen principalmente dos tipos de cáncer de cérvix: carcinoma escamoso en el 90 por ciento de los casos y adenocarcinoma en el 10 por ciento.
viernes, 15 de abril de 2011
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¿CÓMO LUCHAR CONTRA LA OBESIDAD?-TODO MUJER LATINA |
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¿CÓMO LUCHAR CONTRA LA OBESIDAD?
En el momento actual estamos inmersos en la vorágine de una creciente epidemia que afecta a prácticamente todos los países del mundo; nos estamos refiriendo a la epidemia de la obesidad, patología que ya ha dejado de ser exclusiva de los países industrializados, puesto que recientemente se ha puesto de manifiesto que incluso hay más personas obesas en el mundo que personas malnutridas...
Esta situación es, en parte, el resultado de un cambio importante de los hábitos alimentarios diarios de la población, que incluyen una mayor disponibilidad
de alimento y el cambio del tipo de dieta, y que han favorecido la expresión diferencial de una información genética que facilita el depósito de grasa. Este comportamiento genérico se modula por una larga serie de factores ambientales y sociales que en definitiva favorecen el aumento de la eficiencia energética y el acúmulo de grasa.
Esta situación comporta una serie de problemas socio-sanitarios que lógicamente van incrementándose con el tiempo y que repercuten en la vida cotidiana de los obesos y que también afecta nuestro sistema sanitario. Dentro de los problemas sociales que padecen los obesos cabe citar el rechazo social genérico por su falta de voluntad para evitar comer en demasía, o la dificultad para encontrar determinados trabajos que requieran una buena presencia física . Los problemas físicos que padecen los obesos son muy diversos, van desde las insuficiencias respiratorias o las apneas de sueño, al posible desarrollo
de diabetes de tipo 2, o de la manifestación de hipertensión arterial a las artrosis en las extremidades inferiores, pasando por los eczemas cutáneos. Mención aparte merecen los problemas psicológicos que pueden padecer los obesos, como depresiones o una falta flagrante de autoestima, provocadas en
buena parte por el rechazo social (8). Todos estos tipos de patologías incrementan los costes sanitarios, que requieren al menos un 5% del presupuesto sanitario para tratar de paliar estos problemas.
Ante tal problemática, resulta obvio que la obesidad es una enfermedad per se, concepto aceptado ya por una buena parte de la población, aunque aún
existe un importante segmento de la población –que incluye algunos profesionales de las ciencias de la salud– que no han llegado a asumir esta situación.
Visto el panorama, parecería lícito y, obviamente, lógico abordar el desarrollo de acciones preventivas, para evitar que aumente el número de afectados,
aumentar nuestro conocimiento sobre esta patología investigando sobre sus causas y consecuencias, así como diseñar tratamientos para paliar
sus efectos entre la población afectada. En España, estas actuaciones lógicamente habrían de ser lideradas por la sanidad pública, puesto que es el sistema público de salud el que en última instancia soportará, junto a los propios obesos, la mayor parte de las consecuencias derivadas del creciente aumento de la población obesa. Sin embargo, hasta el momento no parece que estas actuaciones hayan sido consideradas como prioritarias por nuestras autoridades sanitarias.
Antes de continuar, conviene destacar que cualquier acción encaminada a prevenir y tratar la obesidad puede chocar contra un escollo, hasta ahora insalvable, cual es el escaso conocimiento que se tiene acerca de los factores causales de la obesidad. La obesidad es una enfermedad multifactorial que depende, entre otros, de factores hereditarios y ambientales y que por tanto se pude modular de muy distintas maneras (Fig. 1). Como consecuencia de ello, hasta el momento es difícil determinar cuál o cuáles son los factores que determinan que un individuo desarrolle obesidad, factores que pueden actuar de un modo distinto de los que presente otro individuo obeso (11-14). Así pues, difícilmente se podrá prevenir o tratar esta enfermedad si no sabemos con
certeza cuáles son las causas que la desencadenan.
Sin embargo, existen algunos patrones de actuación que se utilizan y que pueden proporcionar unos rendimientos relativamente aceptables para los pacientes. En primer lugar cabe plantearnos si es conveniente o no tratar cada caso concreto de obesidad, y en el caso de que la respuesta sea afirmativa, deberemos comentar cuáles son los métodos con los que se cuenta y cuál es su efectividad. Sin embargo, es conveniente que sepamos exactamente a qué nos referimos cuando hablamos de obesidad. Se considera que una persona es obesa cuando presenta un peso corporal que excede del considerado como saludable (o ideal), siendo el aumento de peso causado esencialmente por la acumulación de reservas grasas, sobre todo en el tejido adiposo. Existen diversos sistemas de clasificación de la obesidad.
Si utilizamos el sistema de clasificación más habitual, el que utiliza el valor del Índice de Masa Corporal (IMC) [Peso (kg) / Altura2 ( m2)], sólo deben considerarse obesas aquellas personas que superan el valor de 30, si bien a partir del valor 25 se suele considerar que los individuos tienen sobrepeso. Obviamente no es lo mismo hablar de tratar un sobrepeso que tratar una obesidad, si bien las causas iniciales pueden coincidir en parte y pueden dar resultados similares. No conviene olvidar que los datos epidemiológicos indican que en España la población adulta que presenta un IMC superior a 30 representa un 13,5% de la población, cifra que se amplía considerablemente, hasta prácticamente el 50%, si consideramos todos aquellos individuos con un IMC superior a 25 (15-17). Otro aspecto que tampoco debemos olvidar es que la manifestación de la obesidad puede generar diversos fenotipos, con acúmulos de grasa diferenciados en distintas partes del organismo. Así, se suele distinguir entre el acúmulo visceral (obesidad de tipo visceral, central o androide) o el acúmulo subcutáneo a nivel de las caderas y muslos (obesidad de tipo periférico o ginoide) (18); el tejido adiposo tiene propiedades distintas en función de la ubicación, puesto que el visceral responde más fácilmente a la activación adrenérgica que el periférico, diferencias que hacen que los factores de riesgo asociados sean mayores en el caso de la obesidad visceral.
En este artículo nos vamos a referir al tratamiento de la obesidad, sin perder de vista que muchas consideraciones pueden ser perfectamente válidas para los individuos con sobrepeso, especialmente si presentan alguna patología asociada.
Esta es la primera pregunta que podemos plantearnos, puesto que podemos partir del supuesto inicial de que cualquier enfermedad ha de poder tratarse si existen medios para ello. El planteamiento inicial ha de basarse en que el tratamiento de la obesidad ha de reportar unos beneficios al paciente que sean suficientemente evidentes para que le permitan mejorar su estado físico, su calidad de vida y su supervivencia a medio y largo plazo. A pesar de la argumentación anterior no parece que hay una unanimidad en el tema del tratamiento de la obesidad (20,21). La mayor parte de los consensos relativos al tratamiento de la obesidad coinciden en señalar que una pérdida de un 10% del peso corporal redunda en claros beneficios en la salud del obeso. Así, se habla de mejora ostensible de la situación de prediabetes de tipo 2 (disminución de la glucemia basal), una mejora de los parámetros marcadores de riesgo cardiovascular (disminución del colesterol total y aumento de colesterol asociado a HDL), además de mejorar el estado de ánimo del paciente (16). Así pues, parece que la respuesta a la pregunta formulada habría de ser claramente positiva, pero lo que tal vez no se ha contestado aún, es ¿a costa de qué se puede perder este 10% del peso corporal?, o bien, el coste de dicha pérdida ¿es asumible por el paciente?. Las respuestas a estas dos nuevas preguntas no parecen sencillas, especialmente debido a las diferentes características de los distintos obesos. Si la pérdida de peso redunda en un aumento de la calidad de vida del paciente, sin menoscabo de su vitalidad, aunque sea a costa de algún tipo de privación, cabría convenir que sería aconsejable dicha actuación. Pero no podemos determinar el coste de la pérdida de peso sin determinar los modos mediantes los cuales podemos perder peso .
Restricción de la ingesta
Si asumimos que la obesidad es el resultado último de una falta de equilibrio entre la energía ingerida y la energía gastada por el organismo, podemos abordar el problema desde dos puntos de vista, o bien restringiendo la dieta ingerida, o bien aumentando el gasto energético del organismo. En la figura 1 se ofrece un modelo de sistema de control del peso corporal basado en el equilibrio entre las entradas y salidas de energía y algunos de los posibles mecanismos de control implicados. Cabe señalar, sin embargo, que el gasto energético no es una entidad fija, y que se modula por otros parámetros metabólicos, de modo que se requiere un fuerte descenso de la ingesta para que los efectos sobre las reservas grasas se empiecen a percibir. La mayor parte de los tratamientos se inician sometiendo al paciente a una dieta restrictiva, que muchas veces provoca efectos disuasorios sobre su continuidad. La disminución de la cantidad total de energía ingerida se supone que ha de provocar una movilización del exceso de grasa almacenada y provocar su utilización como combustible energético (22,23). Estas dietas restrictivas han de procurar mantener siempre la proporción de proteínas de modo que se cumplan a la vez dos presupuestos, que las proteínas representen alrededor de un 20% de la energía total de la dieta y que a la vez
¿CÓMO SE PUEDE PERDER PESO?
CRITERIOS PARA CLASIFICAR LA OBESIDAD
—De origen genético causada por anormalidades cromosómicas
En este apartado se agrupan unos síndromes poco frecuentes como los de Prader-Willi, Bardet-Biedl o
Carpenter.
—De tipo neuroendocrino
Son casos de obesidad subsidiarios a algún defecto en los sistemas de producción/acción de diferentes hormonas. Se incluyen en este grupo el Síndrome de Cushing, el hipotiroidismo, el hipogonadismo o defectos en la secreción de prolactina o de hormona del crecimiento.
—Por la disposición topográfica del acúmulo de grasa
• Obesidad visceral: cuando el acúmulo de grasa se produce mayoritariamente a nivel de las vísceras, por debajo de la pared abdominal. En este caso la relación de diámetros cintura/cadera sobrepasa claramente el valor de 1. Esta
forma se da mayoritariamente en hombres; por este hecho se la conoce también como obesidad androide.
• Obesidad subcutánea: corresponde a la típica deposición de grasa en las caderas y muslos. En este caso, la relación de diámetros cintura/cadera está claramente por debajo del valor de 1. Normalmente se presenta en mujeres, por lo que se conoce también como obesidad ginoide.
—Porcentaje de grasa
Esta clasificación se basa en la determinación del porcentaje de grasa que tiene un determinado individuo. Se considera que un individuo joven está en los límites de la normalidad si dicho contenido no sobrepasa el 20% de su peso corporal en el caso de varones y del 30% en el caso las de mujeres.
—Índice de Masa Corporal (IMC)
En esta clasificación se establecen un índice que relaciona el peso del individuo (expresado en kg) con la altura de dicho individuo (expresada en m) y elevada al cuadrado. La clasificación que se ha adoptado en la mayor parte de países es:
IMC < 18,5 Peso insuficiente 18,5
Hay que destacar que el sobrepeso hasta valores de IMC = 27, puede considerarse normal siempre y cuando no se asocie a alguna patología. A partir de un valor de 40, se considera que los obesos son obesos mórbidos. contengan una cantidad del orden de 0,75 g/kg de peso/día (24), supuesto difícil de obtener si hay una restricción drástica de la energía ingerida. La aplicación de estas dietas restrictivas suele iniciarse favorablemente con una apreciable pérdida de peso, en buena parte debido a la movilización de glucógeno y eliminación de agua, pérdida que paulatinamente se va haciendo menor con el tiempo hasta llegar a una estabilización del peso. En este punto empieza el desasosiego para los pacientes, puestos que tanto ellos como los demás, empiezan a dudar de si realmente están limitando su ingesta o por el contrario han perdido el control y están ingiriendo más energía, aún de manera no consciente (25). Desde el punto de vista del organismo la explicación es sencilla: el organismo ha puesto en marcha todos los mecanismos homeostáticos posibles para mantener el balance energético, de modo
que ante una disminución de la ingesta se ha adaptado a un menor consumo de energía y por tanto funciona de modo más eficiente. Esta sencilla explicación
puede llegar a pasar desapercibida a muchos profesionales sanitarios que en algunos casos podrán llegar a culpar a los pacientes de su falta de control. De todos los modos, se recomienda que dichos tratamientos restrictivos no sean autoprescritos, sino que estén supervisados y controlados por un médico. La habilidad culinaria de los pacientes, o de algún miembro de la familia, pueden hacer más soportable tal restricción, aunque los condicionantes socio-familiares pueden crear más dificultades que no beneficios, según el caso y la situación de cada cual. Si la restricción de la ingesta se hace un modo selectivo, restringiendo especialmente los glúcidos, se puede generar una situación de cetosis que conlleva importantes cambios en el metabolismo hepático, la reabsorción renal de distintos metabolitos e iones, además del consabido desajuste del pH que acarrea la pérdida de nitrógeno (26).
Las situaciones comentadas son sostenibles si el paciente obtiene alguna gratificación a costa de dichas restricciones, pero se hacen insostenibles en caso de no guardar una proporción entre el costo sufrido y el beneficio obtenido. De todos modos, estos tratamientos permiten una pérdida moderada de peso, que puede ser suficiente para casos de sobrepeso, pero claramente insuficiente para casos de obesidad mórbida (27). En general esta pérdida es
sólo temporal, puesto que los mismos mecanismos homeostáticos que protegían la grasa corporal favorecen su recuperación, e incluso un aumento de los niveles basales.
El planteamiento complementario que podemos hacernos es el de incrementar el gasto de energía por parte del sujeto para desequilibrar la balanza a favor del gasto de energía, o bien simultanear la restricción de la dieta con el incremento del gasto.
Incremento del gasto energético
Esta situación presupone normalmente el incrementar la actividad física por parte del paciente, que puede ser fácilmente implementable en el caso de sobrepeso, pero difícil de conseguir en casos de obesidad mórbida. Los documentos de consenso aconsejan incrementar la actividad física en la vida cotidiana, es decir, viviendo la vida de un modo normal, no incrementando dicha actividad física mediante la realización de deporte y prescindiendo en cambio de algunas de las ventajas de nuestro entorno (28). Así, el subir algún tramo de escaleras a pie en lugar de utilizar el ascensor, caminar al menos durante 15 minutos diarios y otros pequeños detalles parece ser que redundan en ventajas apreciables en cuanto a la movilidad y salud cardiovascular de los pacientes, hecho que les permite aumentar la confianza en sí mismos y de este modo aumentar su autoestima. La realización de estas actividades depende en gran manera del estado del paciente, puesto que es mucho más fácil ejercitarlo en una persona con sobrepeso que en los obesos mórbidos. En el caso de los jóvenes, el sustituir la visión de la televisión o el jugar a videojuegos por actividades realizadas al aire libre incide claramente en una menor propensión a la obesidad (29). En cualquier caso, el ejercicio intenso, no reglado, puede dar lugar a serios problemas, por lo que es totalmente desaconsejable para cualquiera que no sea un atleta entrenado.
Hasta el momento sólo hay algunos indicios que indican que la actividad muscular habitual puede desempeñar un activo papel en el consumo de reservas grasas, de modo independiente de la intensidad del ejercicio (30); lo que da más fuerza a la inutilidad de la ejecución sistemática de ejercicio intenso. Los resultados alcanzados con el ejercicio continuado también son modestos, pero asumibles y pueden, conjuntamente con la restricción en la ingesta, llegar a proporcionar pérdidas moderadas de peso normalmente inferiores al 10% del peso inicial, en pacientes con sobrepeso, pero no en obesos mórbidos; estas pérdidas pueden ser suficientes para mejorar algunos de los parámetros fisiológicos que hemos comentado anteriormente. Convendría recordar también que estos consejos/ tratamientos han de considerarse dentro de un panorama global que implica cambios en los hábitos alimentarios de los individuos, no sólo por lo que atañe a la cantidad absoluta de alimento (y por ende de energía) sino también al tipo de alimento ingerido, puesto que se insiste sobre la diversidad en la ingesta de alimento y sobre la limitación de algunos componentes de la dieta, de modo que se consiga que la proporción de energía derivada de los glúcidos, especialmente almidones y féculas, sea mayor que la derivada de los lípidos, y entre estos se recomienda limitar el consumo de ácidos grasos saturados.
Llegados a este punto podemos recapitular y tratar de determinar el costo que ha tenido para el paciente obeso la utilización de métodos de restricción de energía o de aumento del consumo de la misma, con el objetivo de perder peso. Los consensos médicos nos indican que con un 10% de pérdida del peso corporal inicial los resultados que se pueden obtener son substancialmente positivos puesto que en muchos casos se normalizan los niveles de glucosa y de insulina, se mejora la relación de colesterol HDL /
colesterol LDL, disminuyen los niveles de triacilgliceroles circulantes y los valores de tensión arterial, de modo que disminuyen los factores de riesgo cardiovascular y la resistencia a la acción de la insulina, acabando con una situación más o menos manifiesta de diabetes de tipo 2 (16,17). Así pues, si hemos logrado este objetivo podremos estar muy satisfechos, pues habremos mejorado el estado de salud del obeso, que además habrá ganado soltura y capacidad de movimiento y probablemente se habrá liberado de alguna que otra estrechez en la vestimenta.
Pero las preguntas que aún subyacen son ¿cómo ha soporta – do esta situación? o ¿qué le ha costado?: si las respuestas son de tipo bien para la primera y menos de lo que esperaba para la segunda estaremos en el buen camino. Si las respuestas son del tipo mal, he pasado hambre, me he mareado, me ha costado horrores, etc., estaremos delante de un potencial fracaso, especialmente si la pérdida de peso no ha alcanzado los objetivos marcados. De todos modos estas consideraciones son válidas para los individuos
con sobrepeso, pero difícilmente se podrán aplicar con un mínimo de esperanza para los obesos mórbidos. Un ejemplo nos ayudará a concretar esta situación: comparemos dos individuos que midan 180 cm de altura y uno pese 100 kg y el otro 150; la pérdida de un 10% del peso corporal en el primero (10 kg) le acerca prácticamente al peso considerado ideal, en tanto que en el segundo caso (15 kg) le deja aún con un 50% de peso añadido al peso ideal teórico. Así pues, cuando se habla de una reducción del 10% del peso como objetivo a alcanzar, ¿no se están utilizando unos datos epidemiológicos como excusa ante la falta de perspectivas claras de solución para los casos más graves, y por tanto los más susceptibles de buscar apoyo médico cualificado?.
En cualquiera de los casos comentados falta todavía argumentar otra cuestión importante, ¿durante cuánto tiempo se ha de aplicar el tratamiento?. Si consideramos que la obesidad es una enfermedad crónica (32), habremos de suponer que el tratamiento ha de ser de por vida, o lo que es lo mismo, los
costes personales cuantificables como auténticos sacrificios habrán de perpetuarse y llegar a la exasperación cuando los mecanismos homeostáticos se traduzcan en un repunte del peso aún a pesar del mantenimiento del tratamiento y, lo que es peor, la restricción continuada de la ingesta puede provocar alteraciones en el metabolismo de las proteínas, alteraciones que no aparecerán de forma inmediata, pero que a la larga pueden contribuir a empeorar significativamente la situación. Cabe pues preguntarse si,
en el caso de los individuos en los que los tratamientos comentados no derivan en efectos apreciables, ¿vale la pena seguir el tratamiento?. La respuesta depende de muchos factores subjetivos, pero a nadie debería extrañarle que muchos obesos decidan dar un rotundo no como respuesta, puesto que asumen que el coste supera en demasía el mínimo beneficio obtenido. No olvidemos que muchos obesos tienen más problemas en su vida cotidiana derivados de su gran humanidad que los que se derivan de deficiencias de salud, puesto que no todos los obesos presentan necesariamente todas las patologías asociadas y en muchos casos presentan tan sólo las derivadas
del efecto del gran exceso de peso sobre el sistema esquelético.
Otro de los problemas añadidos es la habitual tendencia a ganar peso que presentan los obesos que se han sometido recientemente a un tratamiento para perderlo. Las causas de este patrón de reajuste del peso pueden ser la falta de control del paciente sobre lo que ingiere en tratamientos a largo plazo, o más probablemente, la reacción homeostática del organismo, adaptándose a una menor ingesta de energía mediante el aumento de la eficiencia energética global, o lo que es lo mismo: dentro de unos ciertos límites, la disminución de la ingesta provoca una disminución de la tasa metabólica y por tanto del consumo de energía que contrarresta aquella disminución (33). Así, no es de extrañar que los tratamientos basados en dietas restrictivas fracasen de un modo generalizado, provocando situaciones aún más complejas, puesto que la recuperación del peso se suele producir en un periodo muy breve de tiempo (34) con lo que el paciente tiene la sensación de fracaso estrepitoso. La angustia creada por este acontecimiento provoca el deseo de efectuar nuevos
intentos, que con mucha probabilidad volverán a ser fallidos, abocando a los pacientes a una situación cíclicade aumento/pérdida de peso, conocida como mecanismos yo-yó (35), situación agravada por la “adaptación” del cuerpo a cambios bruscos en la ingesta, que redundan en menores pérdidas de peso y
recuperaciones del mismo más rápidas.
El fracaso de los tratamientos estándar implica un peligro inmediato, puesto que muchas personas se ven abocadas a utilizar procedimientos alternativos, recomendados por cualquier amistad o pariente, sin control médico y con una elevada probabilidad de empeorar el estado de salud (35). Si convenimos, pues, que los tratamientos estándar para tratar la obesidad producen sólo unos beneficios moderados, especialmente entre los sujetos que padecen sobrepeso, y beneficios escasos o nulos en los individuos que sufren una obesidad severa, podemos preguntarnos acerca de la utilización de otros métodos más drásticos que permitan conseguir resultados apreciables. Es decir, ¿si utilizamos fármacos podremos obtener resultados más satisfactorios?; la respuesta ha de obtenerse después de analizar los resultados obtenidos con los fármacos que actualmente están disponibles en el mercado y de aquéllos de los que se conoce que están siendo
sometidos a investigación por los distintos laboratorios farmacéuticos. Una primera inspección nos aporta una impresión negativa, pues la panoplia de
fármacos específicamente indicados para el trabamiento de la obesidad es reducida, a pesar de que se dispone de otras drogas indicadas para otras enfermedades, pero que han sido utilizados en parte para este fin. ¿Por qué razón hay tan pocos fármacos específicos para tratar la obesidad?, la respuesta parece obvia si nos atenemos a lo comentado en apartados anteriores: si no conocemos las causas de la obesidad, difícilmente podremos actuar sobre ella con conocimiento. Un elemento esencial que hay que tener en cuenta es que los fármacos para el tratamiento de la obesidad han de ser prescritos por un médico y que habitualmente sólo han de prescribirse a pacientes que presenten un IMC superior a 30, o que presenten un IMC superior a 27 con factores de riesgo asociados (16,17).
Los fármacos actualmente en el mercado, con diversas fases de desarrollo, podemos clasificarlos en función del tipo de acción que promueven en: a) inductores de la termogénesis, b) inhibidores del apetito, c) inhibidores de la absorción intestinal y d) mimetizadores de acciones hormonales .
Fármacos inductores de la termogénesis
Estos fármacos tratan de potenciar al máximo la actividad oxidativa celular mediante la activación de los mecanismos adrenérgicos, bien por la inducción directa de la secreción de catecolaminas, bien por acciones agonistas. Así estos fármacos tratan de aumentar el gasto energético propiciando un incremento del consumo de substratos metabólicos –en este caso mediante la movilización preferente de las reservas acumuladas en el tejido adiposo– de manera que el exceso de energía utilizada se pierda en forma de calor.
Podríamos citar como ejemplo las mezclas de efedrina y cafeína, comercializadas en algunos países de la Unión Europea, pero que no han tenido un éxito significativo (36). Un fármaco que también presenta efectos termogénicos es la sibutramina, que también puede actuar como fármaco inhibidor del apetito (37,38). Esta última droga a pesar de estar aprobada por las autoridades sanitarias de medio mundo, todavía no ha logrado el plácet de la Agencia Europea del M e d i c a m e n t o .
Otro tipo de fármacos inductores de la termogénesis, serían aquéllos que utilizarían un tipo de agonistas beta-adrenérgicos muy concretos, los agonistas
b3. Estos agonistas son específicos de las células de tejido adiposo marrón, un tipo de tejido adiposo caracterizado por la capacidad de desacoplar el mecanismo oxidativo (cascada adrenérgica) de la obtención de energía utilizable, por la acción de una proteína desacopladora específica (UCP1) (39,40). Si bien la actividad de este tejido es notable en animales de experimentación, su papel en individuos humanos adultos es controvertida. A pesar de ello, se han experimentado y se está en fase de pruebas clínicas de distintos agonistas b3 que también actuarían a nivel del tejido adiposo blanco. Los resultados obtenidos hasta el momento no han sido determinantes, puesto que la pérdida de peso alcanzada es pequeña.
Fármacos inhibidores del apetito
Este grupo de fármacos constituye uno de los más numerosos y de los que muchas empresas farmacéuticas creen que hay un futuro más esperanzador
puesto que actúan sobre el sistema nervioso central, especialmente a nivel hipotalámico (41), inhibiendo la sensación de apetito. El modo de actuación de estos compuestos está basado en la actuación de algunos péptidos de origen gastrointestinal que se liberan durante el proceso de digestión generando la sensación de saciedad y por tanto disminuyendo la ingesta. Teniendo en cuenta la cantidad de núcleos hipotalámicos implicados en el control de la ingesta, las posibilidades teóricas de actuación con fármacos que potencien o inhiban determinadas acciones es muy amplia.
Como norma general podríamos distinguir entre diversos tipos de compuestos: los que actúan sobre el sistema adrenérgico, los que actúan sobre el sistema serotoninérgico, o los que actúan sobre otros neurotransmisores, siempre dentro del sistema nervioso central (41). En la tabla II se muestran los principales péptidos o neurotransmisores que intervienen en los procesos de control del apetito. Fármacos que actúan sobre el sistema adrenérgico En general disminuyen la ingesta, tanto si actúan estimulando los receptores a1-adrenérgicos (fenilpropanolamina) (42), como estimulando la liberación de noradrenalina (fentermina) como bloqueando la recaptura de la misma (mazindol) (43).
Recientemente los fármacos que contenían estos productos han sido retirados del mercado europeo debido a los efectos secundarios, especialmente de
dependencia, que presentaban al ser derivados anfetamínicos, y a su prácticamente nula efectividad terapeútica. Fármacos que actúan sobre el sistema serotoninérgico
En este grupo de fármacos que disminuyen el apetito, hay que destacar los estimuladores de la liberación de serotonina (fenfluoramina, dexfenfluoramina)
o los bloqueantes de la recaptura (fluoxetina, paroxetina, sibutramina). En el caso de la fenfluoramina, su incorrecta utilización asociada a la fentermina
(Phen-Fen) propició la aparición de complicaciones cardio-valvulares que provocaron su retirada del mercado. De los bloqueante de la recaptura de
serotonina, sólo la sibutramina (hasta el momento sólo autorizada en Alemania de entre los paises de la Unión Europea) ha sido diseñada como fármaco específico contra la obesidad, puesto que los otros se utilizaron inicialmente como antidepresivos (44,45). Fármacos que actúan sobre otros neurotransmisores Hay agonistas de la dopamina (apomorfina) que inhiben la ingesta, del mismo modo que ocurre con los antagonistas H-1 de los receptores de histidina (clorofeniramina). Los resultados obtenidos con este grupo de fármacos son dispares, puesto que junto a una pérdida de peso detectable, se puede asociar una mejora de la actitud mental de los pacientes.
Fármacos y otros productos inhibidores
de la absorción intestinal
Estos fármacos están diseñados especialmente para evitar la absorción intestinal de lípidos, que son los componentes más energéticos de la dieta. Además de fármacos específicos, podemos encontrar en el mercado otras substancias, naturales o no, que cumplan con los requisitos de inhibir más o menos selectivamente la absorción intestinal. Entre el grupo de productos naturales encontramos las preparaciones a base de fibra (goma guar, pectina) o derivados de la quitina que lo que hacen es secuestrar componentes de la dieta dificultando su digestión y absorción intestinal (46). Entre el grupo de productos no naturales, podemos encontrar sustitutos de la grasa, como la olestra, que es un poli-éter de sacarosa y ácidos grasos. Este producto
tiene propiedades organolépticas parecidas a las del aceite, hecho que le permite actuar como substitutivo, pero que no puede ser digerido en el intestino y por tanto es excretado con las heces (47).
Dentro de lo que podemos considerar propiamente como fármacos, encontramos la acarbosa que inhibe las a-glucosidasas y limita la metabolización de glúcidos complejos, y el orlistat (tethrahidrolipostatina), que inhibe la acción de las lipasas a nivel intestinal y por tanto disminuye la absorción de lípidos (48). Teniendo en cuenta el mayor poder energético de los lípidos, se consideran más efectivos los procesos de inhibición de su absorción que no la inhibición de la absorción de glúcidos. El conjunto de estos productos a la larga producen una restricción de la ingesta energética, que puede redundar en una pérdida de peso, aunque pueden provocar algunos efectos negativos derivados de la acción posterior de la flora intestinal, o alteraciones en la disponibilidad de algún microcomponente de la dieta.
Fármacos mimetizadores de acciones
hormonales
Este grupo de fármacos incluye una larga serie de compuestos que son realmente hormonas, o son péptidos de origen gastrointestinal o sencillamente
substancias estructuralmente similares y que pueden ejercer los efectos de aquéllas. En este grupo se pueden incluir todos los derivados de los péptidos gastrointestinales como la colecistoquinina (CKK) o todos sus agonistas, los antagonistas de los péptidos inductores del apetito, como el péptido Y (NPY), derivados del glucagón, la galanina, la enteroestatina, pasando por la deshidroepiandrosterona, o la leptina.
Los efectos de estos productos, de los que sólo podremos llamar fármacos a algunos de ellos, son muy variopintos, aunque todos tienen en común la reducción de la sensación de apetito y por tanto la restricción de la ingesta (49-51). Una consideración final que se ha de hacer en relación a la posible utilización de fármacos para perder peso, es que su acción va normalmente asociada a una restricción de la dieta, hecho que por si sólo ya demuestra los limitados efectos que podemos conseguir al necesitar restringir la dieta para potenciar los efectos. Cabe señalar, sin embargo, que el control del apetito, sin ajuste del gasto energético puede conducir a situaciones de pérdida de efectividad comparables a las observadas con las dietas hipocalóricas:
si el principio es el mismo cabe suponer un paralelismo claro en los eventuales resultados….o en la falta de ellos.
Llegados a este punto, y especialmente si nos planteamos la situación de un obeso mórbido, después de ver los limitados efectos de los tratamientos
restrictivos y de los farmacológicos nos podemos preguntar ¿y si utilizáramos procedimientos más drásticos?, por ejemplo la cirugía, ¿podríamos realmente perder una cantidad apreciable de peso con esta alternativa?, la respuesta es afirmativa, aún a pesar de los inconvenientes que comporta. No vamos a referirnos a tratamientos quirúrgicos de corte estético, sino tan sólo a aquéllos dirigidos específicamente a conseguir una pérdida de peso general y no en una ubicación específica.
El recurso de la cirugía
Hoy en día es relativamente fácil aplicar cirugía bariátrica a los grandes obesos, consiguiendo mejorar su calidad de vida de modo apreciable. Vayamos por partes, no todos los obesos son candidatos a que se les practique una operación de cirugía bariátrica: los requisitos previos de orden fisiológico son importantes, como también lo son los de tipo psicológico y no sólo afectan al paciente sino también al entorno familiar (52). En el mejor de los casos, el paciente puede ver reducido considerablemente el tamaño funcional de su estómago al quedar aisladoel resto mediante grapas (gastroplastia vertical anillada) (53), con lo cual sus ingestas han de ser más frecuentes pero muy limitadas. En muchos otros casos, el paciente no sólo verá reducida la capacidad del estómago sino que también perderá capacidad absorptiva en el intestino al practicársele un bypass (bypass en Y de Roux, técnica de Scopinaro, técnica de Salmon, etc..) (54), en el que buena parte del intestino delgado también queda efectivamente fuera de servicio. En este caso los riesgos son mayores que con la técnica anterior puesto que se pueden
inducir graves deficiencias nutricionales además de los peligros inherentes a una pérdida de capacidad funcional y los riesgos derivados de la operación quirúrgica. A estas técnicas cabría añadir la posibilidad de utilizar
técnicas menos invasivas como sería la colocación de un globo en el estómago para reducir el volumen funcional, o la menos practicada de mantener
unidas las quijadas mediante una atadura (55) con lo cuál no se podría ingerir alimentos sólidos y se habría de consumir una dieta líquida con las limitaciones
que ello comporta. Estas técnicas permiten una importante pérdida de peso, que en muchos casos implicará la necesidad de practicar una serie de operaciones de cirugía estética reparadora a medida que se vaya perdiendo
grasa y la piel vaya quedando flácida. De todos modos existe un límite a la pérdida de peso que se puede alcanzar, quedando éste aún bastante por encima del supuesto valor de peso ideal (56). Hay que señalar que en los grandes obesos sólo suelen ser efectivos los tratamientos más drásticos: cirugía restrictiva y malabsorptiva. A pesar de todo, muchos obesos mórbidos están dispuestos a pasar por el calvario de la cirugía y la adaptación a la nueva situación con tal de poder subir con normalidad a un transporte público, sentarse en un cine o que la gente no los señale con el dedo por donde quiera que vayan. Si los pacientes están dispuestos a asumir el riesgo de la operación, los inconvenientes que implica la operación en la vida diaria (vómitos, comidas mínimas), la pérdida de peso alcanzada en relación a la ganancia de de vida parece, como mínimo, tentadora.
El último problema a salvar es la larga lista (prácticamente a dos años vista) que ofrece la sanidad pública para este tipo de operación. Si todos los tratamiento anteriores han fallado, o no los hemos podido aplicar por diversos motivos, ¿queda alguna esperanza al obeso para perder peso ? , o por el contrario, ¿habrá de revivir en sus carnes una versión moderna del mito de Sísifo, en la que se substituiría el divino castigo de aupar continamente una roca a lo alto de una cima que inmediatamente cae al punto de partida, por el de incrementar su peso cíclicamente, cada vez que se demuestre ineficaz el tratamiento elegido? En los momentos actuales difícilmente se podrán repetir los descensos de Orfeo al reino de Hades, que permitan al obeso una pausa en su cíclico aumento/disminución de peso, o lo que es lo mismo ¿hay alguna Eurídice que le permita al reomalbirar alguna esperanza? (57).
Futuro
En el momento actual, si tomamos en consideración los más recientes avances en la técnicas de Biología Molecular y Genética podemos empezar a intuir una luz al final del túnel, puesto que dichas técnicas están permitiendo determinar con una elevada precisión cuál es el papel de los distintos genes en el desarrollo y mantenimiento de la obesidad, con lo cuál se intuyen posibles tratamientos tanto a nivel farmacológico como a nivel de terapia génica. Sin embargo, este destello de optimismo no ha de deslumbrarnos, puesto que aún estamos lejos de obtener respuestas válidas y de aplicación práctica. Sirva de ejemplo el gran boom editorial que ha supuesto, tanto a nivel de literatura especializada, como a nivel de la prensa diaria el fenómeno leptina. Dicha proteína, sintetizada en el tejido adiposo, fue descrita a mediados de 1995 por el grupo de Jeffrey Friedman, como expresión del gen ob (58). El hecho que adelgazara considerablemente a ratones obesos o b / o b permitió sugerir una rápida solución al problema de la obesidad, máxime cuando se demostró que la presencia de dicha proteína influía sobre la ingesta y el gasto de energía. Parecía que por fin se había descubierto la señal que indicaba al organismo la cantidad de reserva grasa que había de tener (59,60). Posteriores investigaciones demostraron que la leptina regulaba también el desarrollo puberal, pero que podía ser sintetizada por otros tejidos como el estómago y la placenta, con lo cual se abrían nuevas posibles funcionalidades.
Después de publicarse en el último lustro más de 300 trabajos científicos anuales sobre los efectos, interacciones, modulaciones, etc. de la leptina, la realidad es que en los humanos obesos sus niveles son normalmente elevados y su administración no produce una pérdida de peso rápida generalizada (61), consecuencia lógica del problema multifactorial de la obesidad; hasta ahora los resultados obtenidos están más cercanos al fracaso que al éxito. Sin embargo, hay que reconocer que el clamoroso éxito que ha cosechado la leptina, al menos entre los investigadores, ha permitido iniciar una escalada selectiva dentro de la investigación, a nivel mundial, que sin duda habrá de rendir unos resultados positivos en el plazo de unos pocos años.
No olvidemos que en el momento actual existen numerosos grupos de investigadores y laboratorios farmacéuticos que están ensayando productos para el tratamiento de la obesidad, productos que van desde análogos estructurales de la propia leptina, pasando por los receptores b-adrenérgicos, o por los fragmentos activos de péptidos intestinales, como un fragmento de 8 aminoácidos de la colecistoquinina (CKK) o del enteroglucagón, o análogos de la deshidroepiandrosterona, o incluso la oleoil-estrona. Así, podemos poner una nota de esperanza, en el hecho que la acción de tanto investigador ha de producir algún fruto, siempre y cuando no se olvide que la complejidad del sistema de control del peso corporal, habrá de implicar con toda probabilidad la intervención en más de un lugar del complejo entramado metabólico.
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LOS BENEFICIOS DE LOS GUISANTES CONTRA LA DIABETES-TODO MUJER LATINA |
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LOS BENEFICIOS DE LOS GUISANTES CONTRA LA DIABETES
Los guisantes, esas legumbres tan menudas, verdes, blandidas y escurridizas estan siendo el foco de atención por sus efectos sobre la glucemia después de comer. Esta característica puede resultar muy interesante para los diabeticos, pues resulta que su indice glucemico es muy bajo, ademas de disminuirselo a los alimentos que acompañan...
Desde hace algún tiempo son conocidos los beneficios de las legumbres( los guisantes los son) en enfermedades como la diabetes, esto es debido a su bajo indice glucemico, o lo que es lo mismo su capacidad de retardar la absorción intestinal del azúcar. Esto evita, en gran parte, las perjudiciales curvas de glucemias que se producen después de comer.
Este efecto sobre la glucemia responde al contenido en fibra y proteínas de las legumbres. No obstante, con respecto a los guisantes su efecto hipoglucemico es mayor de lo que se podía esperar, y su contenido en fibra y proteínas no responden a este efecto. Recientemente se le ha prestado mucha atención a unas sustancias aislada en el guisante y otras legumbres, los inhibidores de la amilasa pancreática, que si respondería a los efectos antes descritos. Esta sustancia tiene el problema de destruirse parcialmente en el cocinado, pero los guisantes tiene la ventaja de consumirse frescos a diferencia de otras legumbres, y por lo tanto de beneficiarnos de sus propiedades sin grandes esfuerzos culinarios.
Ademas las legumbres en general, tienen probados beneficios sobre la salud, disminuyen el colesterol sanguíneo,es un factor de prevención de diferentes canceres, especialmente el de colon y es un excelente laxante ante episodios de estreñimiento.
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LA DIETA Y LA LONGEVIDAD-TODO MUJER LATINA |
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LA DIETA Y LA LONGEVIDAD
La dietética y la nutrición se están convirtiendo actualmente en un amplio campo de investigación. Desde hace décadas, se está observando la respuesta que dan ciertos animales ante la restricción calórica, aplicada en ellos, dándose extraordinarios e impresionantes resultados...
Uno de los más interesantes es la gran longevidad de los animales sometidos a la restricción calórica, que sin duda, nos hace pensar en la importancia de la dieta en la alimentación humana.
Es conocida y está siendo objeto de investigación, la enorme cantidad de alimentos y componentes beneficiosos para la salud y prevención de enfermedades. Así mismo se ha observado el caracter saludable de la restricción calórica, ya no solo en personas con ciertas patologías como la obesidad y el sobrepeso, sino también en la diabetes, hipertensión y en las enfermedades degenerativas propias de la vejez, como las enfermedades cardiovasculares, parkinson, alzheimer, etc.
Se tienen datos impresionantes sobre la actividad de la restricción calórica en organismos animales, concretamente en ratones alimentados con un 35% menos de calorías (cuya esperanza de vida es de 25 a 27 meses) vivieron una media de 53 meses, prácticamente el doble de su esperanza de vida. Estos resultados también han sido observados en primates, y recientemente pero en un periodo más corto en humanos.
El mecanismo de acción en la restricción calórica es enlentecer el envejecimiento, aunque también retrasa considerablemente la aparición de determinadas enfermedades que se dan con la edad como diabetes, enfermedades cardiovasculares, osteosporosis, hipertensión, demensia, enfermedades oculares, etc.
No obstante, si quereis poner en prática la restricción calórica se necesita de unos profundos conocimientos nutricionales para poder elaborar una dieta en la que con el paso del tiempo no aparezcan carencias nutrionales.
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LA IMPORTANCIA DE UN BUEN DESAYUNO- TODO MUJER LATINA |
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LA IMPORTANCIA DE UN BUEN DESAYUNO
Según un reciente estudio de la revista Medicina Clínica, los niños que toman un desayuno basado en lácteos, frutas y cereales no sólo siguen dietas más equilibradas sino que además tienen un mejor estado nutricional y consumen menos grasas durante todo el día...
Y es que tal como cita El Mundo, la sabiduría popular también se puede aplicar en este caso: “Desayuna como un rey, come como un príncipe y cena como un mendigo”.
En España, donde uno de cada cuatro adolescentes presenta sobrepeso u obesidad, este estudio es de especial importancia. La alimentación y hábitos alimentarios que damos a nuestros hijos es muy importante, hasta el punto de condicionar el estado de salud que pudieran tener al ser adultos.
Es por ello que, aunque dificil en nuestra sociedad “acelerada”, debemos esforzarnos en poner el máximo cuidado para que la alimentación de nuestros hijos sea la base para un crecimiento y una vida saludables.
miércoles, 6 de abril de 2011
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CAUSAS PSICOLÓGICAS DE LA DISPAREUNIA-TODO MUJER LATINA |
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CAUSAS PSICOLÓGICAS DE LA DISPAREUNIA
Tan importante como los aspectos orgánicos pueden ser los aspectos psicológicos para la aparición de la dispareunia o dolor en la penetración. Entre estos, los efectos de una educación sexual inadecuada o una mala información, la ansiedad, la falta de excitación sexual, temores o miedos intensos asociados al coito debido a experiencias traumáticas anteriores (desfloración violenta, abusos o agresiones sexuales, violacion), e incluso un tiempo insuficiente dedicado a la excitación que impida la adecuada lubricación vaginal...
El que culturalmente se establezca que la primera relación sexual debe ser dolorosa para la mujer facilita unas expectativas que llevan a interpretar como dolorosa gran parte de las estimulaciones que aparecen en esa situación. Así mismo, la ansiedad generada alrededor de las relaciones sexuales puede facilitar la aparición de una tensión considerable en la mujer que dificulte la penetración, haciéndola dolorosa, e incluso que disminuya la lubricación.
Quizá el problema más importante que provoca la dispareunia o dolor en la penetración, de todos sea la falta de excitación, bien porque la mujer no responde en absoluto, bien porque el ritmo de la relación sea demasiado rápido para que llegue a una respuesta eficaz. Es muy difícil que una persona esté ansiosa y pendiente si lo hará bien o mal durante sus relaciones sexuales llegue a excitarse y a lubricar de forma adecuada.
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LA DISPAREUNIA(Dolor al tener sexo en las mujeres)-TODO MUJER LATINA |
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LA DISPAREUNIA(Dolor al tener sexo en las mujeres)
Por dispareunia o coito doloroso se entiende la aparición de dolor durante el coito, bien al principio, bien a lo largo del desarrollo del coito o al final del mismo.
El dolor causado por la dispareunia o coito doloroso, puede implicar sensaciones de ardor, quemadura, contracción o dolor cortante; y su localización puede estar en la parte externa de la vagina, en la parte interna o en la regió pélvica y el abdomen...
La frecuencia de la aparición del coito doloroso es muy variada; en algunos casos puede presentarse en todos los intentos de coito; en otros casos sólo en contadas ocasiones, o sólo en determinadas posturas. Es más, la mayoría de las mujeres que sufren de dispareunia han experimentado dolor en alguna ocasión durante sus actividades sexuales, pero la dispareunia o coito doloroso hace referencia a una condición crónica, es decir, el dolor aparece con relativa frecuencia y durante amplios períodos de tiempo.
El dolor coital puede ser un serio handicap al desarrollo de unas relaciones sexuales gratificantes no sólo por las molestias que conlleva el realizar el coito, sino porque así mismo el miedo puede dificultar la excitacións exual o incluso actuar como una barrera para el orgasmoste mismo miedo puede producir un incremento importante en la tensión que dificulte el abandonarse a la experiencia y el gozar de la sexualidad, o facilite la aparición de problemas como el vaginismo.
No es infrecuente que si este problema se mantiene, la mujer progresivamente vaya perdiendo interés en su actividad sexual, facilitándose la aparición de la anorgasmia y del deseo sexual inhibido.
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¿QUÉ ES LA NARCOLEPSIA?-TODO MUJER LATINA |
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¿QUÉ ES LA NARCOLEPSIA?
La narcolepsia es un desórden raro que se caracteriza por crisis de sueño incontrolables, y súbitas pérdidas del vigor muscular. A menudo esta reacción ocurre en una emoción asociada (alegría, cólera, angustia). Las crisis de sueño ocurren regularmente y la persona pasa inmediatamente de la fase de vigilancia a la fase de sueño...
Es posible que se producen alucinaciones: sueños vivos e inquietantes que son una prolongación de los acontecimientos anteriores a la crisis de sueño. El tratamiento más importante de la narcolepsia es la medicación en combinación de consejos para la vida diaria.
Fue el médico francés Jean Baptiste Edouard Gélineau que describió por primera vez esta afección en 1880. También dio su nombre a la enfermedad. Ahora, 120 años más tarde, con la ayuda de perros y ratones se descubrió mayoritariamente el secreto de esta enfermedad de sueño.
A veces es muy difícil mantener los ojos abiertos, por ejemplo durante una reunión aburrida o después de una noche de fiesta. El bajón de la tarde también es notorio. Entonces es muy tentador tomar una siestecita, a cuenta del jefe. Pero es otra cosa cuando tiene este sentimiento todo el día, siete días por la semana, 365 días al año. Es el caso de gente que sufre de narcolepsia, una enfermedad de la cual padecen, según la Asociación neerlandesa para la Narcolepsia, unos 10.000 personas.
Además de ser cansados, los pacientes narcolépticos se duermen en todo lugar: durante largas reuniones pero también en el supermercado, o en medio de la calle. Ciertos pacientes sueñan en voz alta mientras que están despabilados. Este fenómeno se llama 'alucinación hipnagoga'. Muchos pacientes sufren también de cataplexia: la périda súbita del vigor muscular por lo que se hunden en la calle, en el supermercado,... A menudo una crisis de cataplexia está causada por una emoción muy fuerte: por ejemplo un orgasmo, alegría,...
Mucho tiempo se consideró la enfermedad de sueño como un problema psicológico. Se inculpaban los pacientes de pereza, o que tenían que aflojar la cuerda. Muy a menudo la gente reaccionaba burlonamente: "Seguramente ha bebido demasiado?'
Cambió en los años setenta cuando el investigador de sueño William Dement de la Universidad de Stanford (los EE.UU) recibió una manada de dobermanes, la única raza de perros afectada por la narcolepsia. Cuando se les daban a comer, o cuando se les daban su juguete favorito, los perros se hundían invadidos de emociones y se dormían. Gracias a los perros, quedó claro que la narcolepsia era bien una enfermedad y no una 'debilidad en el caracter'.
Se encontraría la verdadera ruptura en un campo inesperado: en el estudio de la obesidad. A finales de los años 1990, los científicos habían descubierto una sustancia que parecía arreglar el apetito: el neurotrasmidor orexina -el nombre se derriva de la palabra griega para 'el deseo'. Resultó que los ratones que no producían orexinas en el cerebro, comían menos que su congéneres. Pero en 1999 Masashi Yanagisawa de la universidad de Texas confirmó que se pasaba algo extraño con estos ratones. A pesar de su apetito reducido, no perdían peso - lo que era una gran decepción para los investigadores ya que éstos pensaban haber encontrado la pastilla definitiva para adelgazar- pero extrañamente presentaban casi todos los síntomas de narcolepsia. Con la ayuda de cámaras infrarrojos, Yanagisawa observó los ratones y vio que se hundían para dormir cuando estában en medio de una limpieza personal.
Poco después, Jerome Siegel investigó los cerebros de cuatro pacientes narcolépticos fallecidos y los compareció con los cerebros de gente sana. Constató que el número de células nervlosas en el hipotalamus había disminuido considerablemente en el cerebro de los pacientes narcolépticos: en promedio sólo se quedó un 10%. Parece que la causa de la enfermedad de sueño narcolepsia está en una falta de neurotrasmidores, orexinas.
Un medicamento a base de la sustancia natural orexina podría ser la solución para los pacientes narcolépticos. Actualmente, muchos pacientes toman preparados de amfetaminas que disminuyen la somnolencia pero éstos tienen bastantes efectos secundarios. Pueden causar la angustia, la nervosidad y la depresión. La orexina como medicamento podría añadir la falta del neurotrasmidores de pacientes narcolépticos.