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lunes, 4 de abril de 2011

TRATAMIENTO,DIAGNÓSTICO Y PREVENCIÓN DEL COQUELUCHE-TOS CONVULSIVA-TODO MUJER LATINA



TODO MUJER LATINA


TRATAMIENTO,DIAGNÓSTICO Y PREVENCIÓN
DEL COQUELUCHE-TOS CONVULSIVA


Tratamiento:

El tratamiento con antibióticos no impide la progresión y evolución de la enfermedad, pero evita el contagio en los susceptibles después del 5 a 6 día de tratamiento. El periodo de incubación es de 6 a 20 días, habitualmente 7 a 10 días...

Los niños menores de 6 meses deben ser hospitalizados y aquellos que no han recibido ninguna vacuna debieran ingresar a una Unidad de Cuidados Intermedios o Intensivos si el niño presenta tos en crisis con cianosis o apneas o encefalitis o bronconeumonía. Es frecuente que estos niños deban ser monitorizados, necesiten oxigeno en forma preventiva y los más graves deben ser conectados a un ventilador mecánico. Muchos de ellos deben alimentarse con sonda dado el peligro que significa la aspiración de alimentos hacia el pulmón cuando las crisis se producen durante la alimentación del niño.

Diagnóstico:

El diagnostico por los síntomas, cuando estos son típicos, es fácil para un medico experimentado. Sin embargo es útil la confirmación por exámenes para adelantarse a las complicaciones y hospitalizar al niño, si esto se justifica y especialmente importante en los adultos, en quienes los síntomas pueden ser atípicos y están en contacto con niños pequeños en sus hogares.

El cultivo de la B. pertussis es complicado y sus resultados lentos no lo hacen utilizable en forma rutinaria. La llamada inmunofluorescencia para B. pertussis es el método más usado y rápido aunque sus resultados no son 100% seguros. Otros exámenes como el recuento de glóbulos blancos y sus características pueden ayudar bastante sino se dispone de los métodos anteriores.

Prevención:

Los niños que no han sido vacunados o no tienen todas las vacunas deberán recibirlas y los pequeños deben recibir antibiótico en forma preventiva ( en las dosis señaladas anteriormente ), por un lapso de 14 días, al tiempo que evitar el contacto con el enfermo mientras recibe la vacuna.

La disminución de susceptibles se hace a través de las vacunas proporcionadas en forma gratuita por los ministerios de cada país y su cumplimiento ha hecho disminuir esta enfermedad en forma importante, pese a los casos esporádicos que vemos cada cierto tiempo.

Una de las causas de falta de vacunación o vacunación incompleta es la reacción que puede producir la vacuna en algunos niños, en los que puede presentarse fiebre, llanto incesante, edema y dolor de la zona inyectada e incluso convulsiones y apneas (estas últimas muy raras ). Sin embargo, los beneficios que produce la vacunación están muy por sobre las reacciones indeseadas de la vacuna, por lo que el cumplimiento en su administración debe ser reforzada.

Personalmente, frente a los casos de tos convulsiva que vemos en las Unidades de Cuidados Intensivos, creemos que no solo es una buena solución, sino que un buena medida desde el punto de vista económico, ya que los niños que ingresan por esta enfermedad pueden necesitar meses de hospitalización antes de poder volver con sus padres.

Existen casos en que el niño no debe ser vacunado, como en la situación de haber presentado una reacción adversa grave por una vacuna anterior, o el niño convaleciente de una tos convulsiva natural. En el primer caso la decisión debe quedar en manos del médico. En el segundo no está recomendada, ya que el niño tiene inmunidad natural, y por otra parte la vacunación puede desencadenar recaídas de las crisis de tos. En ambos casos se recomienda la vacunación con vacuna mixta, es decir con componente para tétanos y difteria, sin el componente de B. pertussis.